Capítulo 60 – Lo que no esperaba
Dana:
No era la primera noche que me despertaba empapada en sudor desde que había vuelto a Uruguay, pero sí fue la primera en la que sentí algo distinto. No era solo angustia ni tristeza. Era una presión rara en el pecho, una sensación física, concreta, incómoda. Me levanté de la cama con cuidado para no despertar a Verónica y fui directo al baño.
Me miré al espejo y casi no me reconocí. Tenía el rostro pálido, los ojos hundidos, el cabello opaco. Parecía otra pe