Mundo de ficçãoIniciar sessãoTres semanas han pasado. Tres semanas de aquella vez en el restaurante. Tres semanas de bromas contantes. El que pensó que por haber tenido esa conversación tan delicada y luego haber pasado un momento tan agradable, iba a hacer que Lian y yo paráramos, está muy equivocado y no nos conoce. Incluso el lo dijo, que durmiera con un ojo abierto y luego se fue con una sonrisa escalofriante. Sin embargo ya no se siente como si se tratara de un enemigo, sino como si fuéramos amigos jugando







