Mundo ficciónIniciar sesiónEn el instante que llegamos a casa, empieza a caer una suave llovizna la cual parece tener intenciones de crecer.
— ¡ya, llegamos! —anuncio al entrar. En ese momento la pequeña bola llamada Rocky, aparece para salir corriendo hacia a mí y yo no tardo en tomarlo en brazos— ¡ay, hola, pequeño!
—y yo que pensaba que tu voz no podía ser más molesta —se queja el idiota mayor al escuchar como cambio mi tono d







