El beso me descolocó. Por un instante pude sentir una calidez de su parte que no me esperé; sin embargo, cuando nos acercamos nuevamente a las personas en el coctel, sus paredes se levantaron y volvió a ser el mismo idiota que conozco.
Por su parte, la cara de Camila, la "amiga" de Alexander y que me trató como una mierda en una entrevista, ahora me mira con cara de fastidio detrás de su copa de champán.
—¿Te aburres? —Me pregunta Alexander al oído durante el brindis.
—Me siento como una figur