Mundo ficciónIniciar sesiónHice lo que Robin me sugería y me bañé en la bañera de hidromasaje. Me sumergí en el agua tibia y perfumada, exagerando la cantidad de espuma porque me sentía extremadamente sucia. Apoyé la cabeza en el cojín de cuero y cerré los ojos, tratando de asimilar todo lo que había ocurrido aquel día.
Podía terminar de ducharme, vestirme e irme. Y al día siguiente, nada cambiaría. Seguiría







