Mundo de ficçãoIniciar sessão- No estoy aquí para que me juzgues, Hades. Sólo quiero disfrutar... Haz bien tu trabajo y podrás ganar un extra -me burlé.
- ¡Con mucho gusto, señorita! - Sonrió, se arrodilló en el colchón y se acercó a mí, con el pecho desnudo, los pantalones entreabiertos, parte de su ropa interior a la vista, la polla dura.
Con sus manos, separó mis piernas y lamió toda mi longitud, sin prisas. Su leng







