Miré su mano y la aparté, furiosa:
- ¿Cuál es "tu" problema, Theo?
- Ayer mismo estabas en la mesa de papá con Dimitry, nuestro primo, el día de tu compromiso. Hoy estás ligando con un chico como si nada.
- Creo que ya no debería acostarme con nadie de mi familia -bromeé.
Theo se me quedó mirando un rato sin decir nada. Intenté mantener mis ojos en los suyos verdes, pero no pude sostenerlos. Miré al suelo.
- Pensé que podríamos divertirnos un poco... Hacía siglos que no iba a Babilonia. - Theo