Mundo ficciónIniciar sesiónNos miramos fijamente y sentí que se me contraía el estómago. Mariposas en el estómago, como acababa de decir en la escena de la película. Sí, era como si revolotearan, incontables, volando en su interior.
Observé su boca y nunca había deseado nada más que besarle en aquel momento. Tragué saliva, me humedecí los labios y me incorporé:
- I... Tengo mucho sueño -mentí.
- Pero..







