Mundo ficciónIniciar sesión- No hay lugar para ti en esta casa. - Anya me miró con desdén.
- Puede dormir con nosotros -sugirió Monique-.
- En mi cama. - Kimberly sonrió y me cogió la mano con alegría.
Las chicas eran dulces. Y estaba claro que les gustaba mi presencia en la casa.
- Podría dormir en el sofá -sugerí. - Mejor que dormir en la calle. - Me encogí de hombros.
- Pídele dinero a Theo -dijo Anya-.







