- Ninguna barra de labios es totalmente duradera ni tiene el poder de mancharse siquiera.
- He oído que Theo está trabajando en ello.
- ¿Crees que podría hacerlo? He probado varias marcas y ninguna ha pasado la prueba del beso.
- Sinceramente, creo que sí. Theo siempre ha sido muy dedicado a lo que se propone.
- ¡Maldita sea! - Siguió intentando quitarse la marca roja que no salía.
- Es sólo lápiz labial. Relájate, Ester.
- ¿Qué tal estás? - Ella me miró, todavía obsesionada con quitar la manch