Capítulo 75
EL aire dentro del pequeño consultorio del hospital estaba inusualmente tenso. El zumbido del aire acondicionado y el tenue golpeteo del teclado de la doctora llenaban el silencio. Leonard estaba sentado encorvado hacia delante, con una tos que sacudía su pecho, mientras que su esposa, Clara, se recostaba con los brazos cruzados y el rostro convertido en una máscara de control. Calma, pero con una tormenta gestándose bajo la superficie.
Durante semanas, Leonard había estado luchando