Capítulo 85
HAZEL parpadeó mirando a su padre, frunciendo el ceño. Por un momento pensó que había oído mal. Desde que habían empezado estas llamadas —desde que ella y su madre se fueron de la casa— él nunca, ni una sola vez, había preguntado por mamá. Nunca. ¿Entonces por qué ahora?
—¡¿Qué?! —exclamó ella, con una voz que cargaba tanto sorpresa como sospecha.
Adrian soltó una risita suave, sintiendo su confusión.
—Dije... ¿cómo está tu mamá, Hazel? —repitió gentilmente.
Hazel entrecerró los ojo