—Tranquilos, apenas salga de mis dos horas me relevará alguno.
—El señor Gustavo solicitó una cita conmigo. —Se me acercó la doctora.
—Es nuestro gerente financiero. —dije.
—Ya acordamos ahora a las ocho.
—¿Podemos utilizar el celular?
Preguntó Simón, las enfermeras afirmaron, Verónica le sacó los gases a Victoria, al rato una enfermera me quitó a Dante.
—Ellos pasan la mayor parte del día durmiendo, deben tener las horas de alimentación que no pasen de dos horas cada uno. Ya le traigo a su pri