De todas las leyendas susurradas en las noches, solo una se quedo grabada en mi mente la del rey del inframundo. Cuentan que Hades ascendía del inframundo al imponente Mississippi cada noche con su rostro sereno y su sombría personalidad; celebraba allí cada muerte, cada tragedia ocurrida en el mundo, adoraba observar como los humanos cometían los más atroces pecados. Se divertía a lo grande con lo que sus ojos observaban pero era incapaz de mostrar el más mínimo sentimiento de afecto.
Pero alg