Julia
Te escribo esta carta porque se lo cursi y romántica que eres a pesar de tener cientos de libros de ese romance oscuro y tóxico que tanto te gusta, en fin tus grandes contradicciones.
Quizás cuando leas esto ya no podré tomar tu mano como lo he estado haciendo hasta ahora y a decir verdad es irónico, toda mi vida creí que ese cariño sincero eran los golpes de mi padre, la lastima de mi madre o la obsesión de Ann.
Hasta que llegaste tú…
Me enseñaste que una sonrisa puede calmar las peores