Tuyo por y para siempre.
Ahogó un sollozo e inhaló y exhaló hondo mientras, con la mano libre, se secaba las lágrimas que caían por su rostro. Siguió leyendo aquellas palabras, aquellas que contenían tanto amor...
«... Me hiciste el hombre más feliz del universo, cariño, y no existen palabras suficientes para expresar todo lo que siento.
Me ayudaste en los momentos más difíciles y juntos salimos adelante, juntos construimos una nueva vida. Nos casamos y nos costó tanto formar nuestra familia, pero, a pesar de todo, cum