Advertencia de contenido sexual explícito.
—¡Policía! ¡Alto, deténgase! —Inhaló una bocanada de aire y siguió corriendo—. ¡Deje de correr!
—¡En tus sueños! —exclamó, volteando la cabeza y haciendo un guiño al uniformado.
No pensaba detenerse solo porque sí, daría una dura batalla o maratón, en todo caso, con tal de no ser atrapado fácilmente.
—¡Tengo un arma y sé usarla! —gritó el hombre uniformado.
—Por supuesto que sí —musitó risueño.
Realizó una voltereta rara y esquivó un obstáculo en medio