De abogado y maestro de jardín de infantes: propuesta de matrimonio.
Encontrar la casa en silencio no fue novedad. Eliot llegaba después de las seis de la tarde.
Me despojé del morral y del bolso que contenía todo tipo de papeles —entre ellos muchos dibujos de mis alumnos—, materiales que utilizo en las escuelas y carpetas en las cuales programo las actividades para el día siguiente.
Manteniendo el orden y la organización, acomodé mis pertenecías en un mueble para tal fin. Eliot tenía el suyo.
Di una repasada rápida al living-comedor, otra en la cocina y opté po