Dolce amore: Un extraño comienzo.
El otoño estaba a la vuelta de la esquina y el ligero viento fresco era sinónimo de ello, por no mencionar la mutación de colores en las hojas de los frondosos árboles que perfilaba a lo largo de la vereda.
Como cada mañana, una muchedumbre se aglomeraba dentro de la cafetería y el aroma a café y pastelillos era todo lo que se olfateaba en el entorno. Era una rutina tan habitúe y no era de extrañar que conociera a casi todos los clientes… Casi, porque una mañana llegó él.
Y la simple rutina dia