6. Los encargos del Alfa
Vivienne la esperaba en la entrada de la casa para llevarla a recorrer la villa. A Andara le pareció una excelente idea, ya que pasaría un tiempo indefinido allí o quizás, hasta se transformaría en su hogar. Ella quería conocer a la gente que vivía allí, saber si todos eran tan amables como Vivienne, tan preocupados como el brujo o tan generosos como el Alfa. Lo que más anhelaba descubrir era la opinión de toda esa gente respecto de su salvador. Parecía un hombre tan enigmático como atrayente.