La última vez que vi a Hubert fue un día después que me dijeron que él estaba internado en un hospital psiquiátrico, con un severo cuadro de psicosis, paranoia y fantasías, enajenado en realidad. Yo, por supuesto, me puse en contacto con los doctores y me dijeron que había desvariado de tal forma que se encontraba demasiado famélico, exánime, casi inerte y desvariando siempre, hablando de que era súper famoso, dueño de una inimaginable fortuna, que sus discos se vendían por millones en el plane