La venta del disco que grabó Hubert, se hizo por internet. Yo estaba en mi hotel en Buenos Aires, metida en un jacuzzi disfrutando de sus aguas cálidas y deliciosas, cuando Helen me timbró al móvil, informándome que la producción de duetos de Hubert ya estaba en todos los portales de la web y que la venta se había desbordado por completo, colapsando incluso los sitios donde se ofertaban los CD.
-El disco está muy bueno, Jacky, yo ya compré tres-, me escribió Helen con un emoji de asombro.