El que tuvimos Howard y yo fue un romance muy extraño, demasiado informal, con muchos paréntesis, interrupciones y abismos, desconfianzas incluso, desinterés, incredulidad aunque no nos faltaba entusiasmo. Nos veíamos poco, manteníamos demasiados compromisos, yo tenía continuos viajes a Europa y Vincent también viajaba continuamente a Miami, se alojaba en mi hotel en esa ciudad y estaba bastante ocupado con nuevos diseños para la temporada de verano que se avecinaba a pasos acelerados, sin em