No les miento. Dormí dos días enteros. No supe nada de lo que pasó en esas 48 horas intensas que Giresse pretendió acabar con mi carrera, mi prestigio y chantajearme por infames cantidades de dinero. ¡¡¡Él quería toda mi fortuna!!! Incluso solicitó que mi hotel en París pase a su nombre.
Daysi, como mi representante legal, se encargó de hablar con Giresse. Ese tipo pedía además el noventa por ciento de mi fortuna, acciones de mis clínicas, las regalías de los clips musicales y del corto q