Holiday me llamó por la noche. Yo hacía mis aeróbicos antes de dormir. -Hola hada madrina-, me dijo divertido. Reconocí su voz de inmediato. -Espero que estés más tranquilo-, le dije sacándome la vincha que sostenía mis pelos. Estaba sudorosa y tenía el corazón acelerado después de mi rutina de ejercicios.
-No mucho, pero sí quería agradecerte de que te preocuparas por mí, eres una mujer dulce y tierna-, me halagó.
-Las malas rachas son en todos los ámbitos, no solo en el fútbol, ya te d