Al futbolista Henry Holiday lo conocí después que hice un spot publicitario para su club, el Sport Fútbol Club. El equipo andaba muy mal en el campeonato de Primera División, no tenía auspiciadores, sus pocos hinchas que le quedaban, le habían dado la espalda, y sus directivos necesitaban de sponsors y socios con urgencia para evitar la bancarrota que ya enturbiaba el horizonte de esa institución. Sus dirigentes, desesperados por la ruina inminente, me contrataron, entonces, para que haga a