El impacto fue formidable. La ceremonia se transmitió en directo no solo en mis portales de internet y televisoras, sino en todos los medios del país, suspendiendo sus programas habituales. Truddle de impecable terno, reía feliz y se sentía simplemente, en las nubes con tanta cobertura.
-Jamás sabré como agradecerte esto que haces por mí, señora Monroe-, me confió cuando bailábamos el vals nupcial después de darle el sí.
-Empieza por decirme mi amor, querida, cariño o Jacky o todo el