Joseph intentó matarse en la habitación que ocupaba en el hospital. No sé de dónde consiguió una navaja y se cortó las dos muñecas, de lado a lado, haciendo que la sangre chorreara como cataratas, inundando todo su cuarto, Mi marido daba alaridos furiosos, se golpeaba la cabeza en el suelo y lanzaba furiosos bufidos, desangrándose. Los médicos lo encontraron tirado en el piso, en medio de un gran charco de sangre, pero lograron salvarle la vida.
Yo no sabia nada. Pensaba que mi marido est