—¿Qué tonterías estás diciendo? ¿Estás buscando una paliza o qué? —Celeste lo miró con fastidio, fulminándolo con la mirada mientras le respondía con un tono severo: —Eres mi hermano menor, siempre ha sido mi deber protegerte, y hoy fuiste tú quien me protegió. ¿Cómo podría enojarme contigo por eso?
—Me alegra escuchar eso,— respondió Juan, esbozando una sonrisa juguetona.
Después de la pequeña charla, los dos continuaron paseando por la zona comercial de Solestia. Durante el recorrido, Celeste