Cuando el sirviente se retiró, Juan, curioso preguntó: —¿Diego, conoces a gente de Los Sombras Negras?
—Podría decirse que tenemos cierta historia.
Diego contestó y le explicó en detalle: —La verdad es que, cuando era joven, pasé un tiempo en Los Sombras Negras. Más tarde, cuando estalló la guerra, dejé Los Sombras Negras y me uní al ejército.
—Haciendo cuentas, han pasado aproximadamente casi cincuenta años desde entonces.
Con una expresión nostálgica, continuó: —El guardaespaldas que murió pro