La espada antigua voló hacia Juan, girando a su alrededor como si lo estuviera observándolo.
Juan se dio cuenta de que la sensación de atracción que había sentido antes provenía preciso de la espada frente a él. En ese momento, al haber desplegado la Ley de los Cinco Rayos Celestiales, la sensación de llamada alcanzó su punto máximo. Extendió de inmediato la mano, y la espada cayó automáticamente en su empuñadura.
—Vaya, joven, parece que tienes buena suerte. Has atraído la espada legendaria de