Ley del Rayo Celestial...
Juan sabía a la perfección cómo usarla.
Al escuchar eso, Juan respondió con calma:
—¡Mira mi Ley del Rayo Celestial!
De inmediato, el cielo despejado se oscureció por completo, cubriéndose de grandes nubes negras. Una feroz tormenta se desató y, mientras los vientos soplaban con fuerza, destellos de luz brillaron entre las nubes, como dragones eléctricos cruzando a gran velocidad el firmamento.
—¿De verdad sabes usar una técnica de rayos? —Agustín exclamó en su mente, a