Minela
Una vez Vladlem dio instrucciones a sus hombres volvió a mi lado.
— ¿Te sientes bien? —asiento— ¿Quieres ir a descansar? —niego.
—No estoy cansada, si quieres ve tú. —digo tranquila, sería un gran logro que el muy estúpido me deje sola. Podría persuadir a alguno de los hombres o hasta la misma azafata para que le dé una razón a Kolen. Muero por saber cómo está.
—Ni lo sueñes mi diosa, si voy a descansar usted ira conmigo, si despierto tú estarás a mi lado, si me baño me acompañaras a ba