Vladlem
Miro mi reloj, ya han pasado más de cinco minutos y mi mujer no sale del tocador de damas. Observo si hay algún movimiento extraño, pero no veo nada. Voy a ir a buscarla tanta tranquilidad no me gusta. En el momento que me voy acercando la veo salir.
—Minela —digo acercándome para tomar su rostro entre mis manos. Esta me regala una media sonrisa—. ¿Estas bien? —ella asiente.
—Sí, Vladlem estoy bien, solo deseo que se acabe esto ya para volver a casa. —dice y siento su voz triste, no m