UN ÁNGEL PARA LA BESTIA. Capítulo 35.
Johan despertó aún más emocionado de lo que los días atrás lo vieron. Se metió a bañar con tal prisa, que Luisa fue quien tuvo que llevarle el ritmo a un inquieto niño que movía los pies de aquí hacia allá, el cual solo se controló hasta que Marcelo apareció por la puerta.
__ ¿Ya casi nos vamos? - preguntó sacudiendo sus pies.
__ Se tardarán más si no dejas que te ponga los zapatos. - le dijo Luisa de rodillas frente a él.
__ Lo haré yo. - añadió Marcelo poniéndose de cuclillas luego de ayu