UN ÁNGEL PARA LA BESTIA. Capítulo 36.
Desde que Gálata llegó a su casa, se vio rodeada de atenciones de todo tipo. Personas dispuestas a cumplir todos sus deseos abundaron en la casa, pero más las miradas de Marcelo que la elevaron a un nivel más de lo que antes lo hacía.
Lo escuchó. Lo dijo y ella estuvo consciente cuando al fin lo dijo.
La amaba, tanto como ella a él y lo dijo en voz alta. No había nada que le gustara más que saberlo ahora y tenerlo grabado en su cabeza.
Johan hablaba todo el tiempo de que Marcelo le dijo sobr