Los recuerdos de la paz que tanto profetizó Mauro no tuvo ni siquiera el inicio, pues ahora sus pisadas solo tenían un camino, salir de ahí antes que los sujetos que cayeron de todos lados la derribaran por completo.
La rapidez con la cual cambió el ambiente a uno donde él no tenía el control lo devolvió a su realidad y no solo se trató del cambio abrupto para llegar a ser la presa, sino del que cada salida la vió cerrada y tuvo que recurrir a buscar una dosis de su adoración, pues el dolor en