El sonido de la campana hizo que Joseph no le quitara los ojos de encima a los tres sujetos que se vieron entre ellos como si se comunicaran con la mirada para encerrarlo. Eran una manada, así se consideraron siempre y así atacaron cuando uno fue el primero en lanzarse sobre Joseph, el cual logró esquivarlo, viendo al otro que también iba por él.
Rompió la fila empujando al segundo contra el tercero, causando que el primero de ellos actuara por impulso, algo que ayudó a Joseph a coger el cuchi