Una fecha se había pactado, una hora ya estaba decidida. Los Duque querían preparar hasta el último detalle, pues la hija menor de Gustavo quería que ese fuera el día más memorable de su existencia.
Debió pensar mejor en que sentido lo deseó.
Los Conrad discutieron sobre la propuesta del lobo, no era difícil deducir que era verdad que lo necesitaban, pero también habían riesgos que no les gustaría correr. No era ganancia en su totalidad, por lo que debían considerar cada palabra dicho o no dic