Mundo ficciónIniciar sesiónEl camino a casa estuvo en silencio. Wagner no dijo una sola palabra, más bien el ceño fruncido de su frente era un indicador que no deseaba argumentar palabras.
Nadia no era tonta, valoraba su vida como para preguntar algo… aunque se estuviera muriendo de la intriga y curiosidad por saber quiénes eran esos hombres y porque enojaron tanto a Wagner







