Mundo ficciónIniciar sesiónEste corrió en busca de Nadia, quien se encontraba en posición fetal tapándose los oídos.
—Mi amor, ven conmigo. La toco suavemente por el hombro.
—No puedo. Dijo entre lágrimas. —No puedo hacerlo, tengo miedo. De todos, de tí.







