**SANTIAGO**
Hoy es el día de la boda ficticia entre Leonardo y Camila. Lo observo desde el rincón de la habitación, mientras él se mueve de un lado a otro como si estuviera atrapado en una celda invisible, incapaz de escapar de sus propios pensamientos. Tiene el ceño fruncido, las manos húmedas por el sudor y los ojos saltando de un punto a otro, como si esperara que algo —o alguien— lo detuviera. Lleva puesta ropa casual, aún no es la hora de vestirse para el acto, pero en él no hay ni una pi