61- Celos malvados.
— ¿Qué sucede aquí? - la mirada de Don Augusto estudió a Caroline con detenimiento.
— Nada, mi suegro hermoso.
Respondió Caroline con un tono seguro, aunque en su mirada se podía percibir una chispa de nerviosismo.
— He notado que cada vez que te acercas a Isabel, ella se torna inquieta. ¿Son ideas mias? — inquirió don Augusto, observando atentamente la reacción de su nuera.
— Son ideas suyas, mi suegro. Isabel y yo nos llevamos de maravilla, no tiene por qué preocuparse — disimuló Caroline, tr