Meses después:
— Sí padre,lo afirmo y lo confirmo —. Augusto le sonrió a su amada.
—Valentina,¿reiteras tu amor y compromiso por Augusto?
—Sí,en esta vida y en la otra.
Monseñor sonríe y les da la bendición.Los gemelos permanecen sentados junto a los padres de la novia.
En la banca de al lado, Don Augusto toma de la mano a doña Isabel y le guiña un ojo,ella le sonríe.
Todos hacen el brindis por los novios,el hermoso jardín fue decorado con luces parpadeantes y flores de colores.
La atmósfera