La caminata de Aye la llevó hasta el Central Park, no era que lo tuviera planeado, simplemente había llegado. Se sienta en un banco y vaga su mirada a su alrededor, estaba oscureciendo, estaba refrescando y muy pocas personas seguían paseando. Sus pensamientos la llevan a todo lo ocurrido desde el momento en que pisó Estados Unidos. El conocer a Dylan, las cartas, saber sobre su padre, saber más de lo que le hubiera gustado. Lo peor de todo era que se estaba convirtiendo en una mentirosa; jamás