—No sé de dónde salió eso —evade yendo a su escritorio para dejar la pesada bandeja sobre éste.
—Para tu información eres muy mala mintiendo —le indica antes de levantarse para caminar hasta a su amiga.
—Eso es porque yo no miento —responde Sonia sin mirarla.
—Por ser tan mala mentirosa, debo aclararte que todos sabemos lo que pasa entre tú y Adam, estúpidos ambos por ocultarlo.
—No es así —dice con velocidad.
—Deja de querer protegerme —exclama Aye—. Amo que ambos puedan seguir con su rel