Minutos más tarde, Dylan se encontraba aparcando el auto frente al edificio de Aye, ella observa el lugar, lo observa a él y descubre que él la miraba con ojos traviesos.
—Gracias —le dice con una pequeña sonrisa y se acerca para besarle la mejilla para así volver a su cuarto.
Pero él no iba a dejar que le besara la mejilla como un quinceañero, por lo que hace a un lado la cara y los labios de Aye se estrechan en los de Dylan. Ella abre los ojos y lo mira sorprendida, sin embargo, él solo se