En esa habitación dentro del galpón, Guillermo no podía dejar de mirar con odio a Aye, debía matarla, no obstante, quería hacerle saber el por qué. Quería que Aye se sintiera culpable por tener una vida junto a su familia, junto a sus padres y que sepa que los suyos le habían quitado eso a él. Quería contarle que su madre murió cuando hicieron la redada en el club de su padre. Ella era quien se ocupaba de las mujeres que trabajan para ellos. La mujer era quien las movía de un lado a otro, era q