Los días pasaban y Aye seguía sin dirigirle la palabra, ni a Mateo, ni a Dylan. Marcelo y Bonnie, se seguían viendo, yendo a lugares que transportaban al joven a su hogar. Sonia y Adam prácticamente estaban viviendo juntos, el joven se había instalado en el piso de la chica ya pesar de odiar ver el suelo empapelado con fotografía, dejaba de hacerlo cuando se demostraba el amor que se tienen sobre todo ese desastre. Jonas, seguía haciendo encuentros “casuales” para poder hablar con Kansas, ella