Limpió perezosamente el rímel corrido, pero al ver que no quedaba bien, se lavó la cara completamente, sabía que ya no tenía arreglo, "Ya no importa, me da igual, todo me da igual" pensó amargamente
Suspiró profundamente, tratando de serenarse, esperó unos momentos más antes de salir del baño, y cuando lo hizo, solo fue para encontrarse con las dos personas que menos quería ver en esos momentos, y Vicenzo.
—¿Lista? —le preguntó Vicenzo.
—Sí, vamos. —respondió la chica ignorando a los demás pres